El estrés no está afuera, está en tu mente.
- rubipalucio
- 13 oct 2025
- 2 min de lectura
Muchas veces le tomamos demasiada importancia a los pequeños problemas, a aquellas cosas que son diminutas pero lo hacemos grande. Aprender a controlar a tu mente es un gran desafio, ¿que es lo que me está diciendo?.

El estrés es una respuesta natural del cuerpo, se presenta cuando percibe una situación como desafiante o que requiere adaptación. No siempre es malo, está bien sentirlo de manera moderada, y hasta nos puede ayudar a rendir mejor. El problema es cuando reaccionamos de manera exagerada.
No es malo sentir, sino como reaccionamos.
Vamos a trasladarnos a una mañana en la que tenemos prisa, se cae un poco de jugo en la ropa y comienzo a estresarme, a maldecir la hora, la mañana y un sin fin de cosas. En ese momento mejor respira profundo, no puedes regresar el tiempo, centrate en la solución, no ganas nada con estresarte, el problema ya está, aceptalo, por más que te quejes la ropa no se limpiará sola, y para terminar llegas al trabajo de mal humor, estresando a los demás por tu mal genio y se crea una cadena de problemas con los que te rodean.
Sin embargo que pasa si cuando se te cae el jugo, respiras profundo, tomas otra ropa rápidamente, te cambias y conduces al trabajo con la mejor actitud para iniciar el día, contagiarás a los demás con tu alegría o con una sonrisa, alegrás su día, quiza en ese momento es lo que ellos necesitaban. Tu sonrisa cambia el autoestima de alguien más y el tuyo.
Cada que tengas un problema:
Respira profundo.
Piensa en lo que puedes haces para solucionarlo.
Haz una autoevaluación para que eso no te vuelva suceder.
Ve las areas de oportunidad.
Estrategias:
Meditación. 5 a 10 min diarios para mejorar la concentración.
Cambia tus pensamientos : el "no puedo" por "voy a intentarlo paso a paso".
Agradece por al menos tres cosas todos los días.
Suelta el control, no todo depende de ti.
Habla de lo que sientes (no acumules).
Cuidado físico:
El ejercicio regular libera endorfinas.
Mínimo 7 hrs de sueño. Deja las pantallas 1 hr antes de dormir.
Alimentación balanceada.
Estiramientos, baños relajantes.
Organización:
Planifica tu día (usa una agenda).
Aprende a decir no sin culpa.
Divide grandes tareas en pasos pequeños.
Tomate pausas, 5 min de desconexión cada hora de trabajo.
El estrés no se elimina, se transforma. Aprende a dirgir tu mente y verás como cambia tu día, tu entorno y tu vida.



Comentarios